Sesión de análisis "Elecciones en Colombia. El resultado"

Junto con Casa de América organizamos esta sesión sobre el momento histórico que afronta el país, tanto por la victoria de la izquierda por primera vez, como los retos para Gustavo Petro

21.06.2022

Casa de América y la Fundación Consejo España-Colombia organizaron una mesa de análisis sobre los resultados de la segunda vuelta de las elecciones colombianas, en las que el izquierdista Gustavo Petro se proclamó vencedor por la mínima frente al candidato independiente Rodolfo Hernández. Estas elecciones han demostrado, sobre todo, un profundo descontento de la sociedad colombiana con respecto a la clase política tradicional, y han quebrado la famosa excepcionalidad de Colombia en América Latina. Es, por tanto, un momento histórico para el país cafetero, no solo por la elección de un candidato de izquierda por primera vez en la historia, sino también por los enormes desafíos que enfrentará el nuevo presidente Gustavo Petro. En este coloquio se analizaron estos retos y todas las claves de la segunda vuelta de las elecciones en Colombia. 

Tras las palabras de bienvenida de Enrique Ojeda, director general de Casa de América, y Carlos Abella, secretario general de la Fundación Consejo España-Colombia, tomó la palabra Erika María Rodríguez, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid y coordinadora de América Latina de la Fundación Alternativas, que abrió el debate con Manuel Alcántara, catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad de Salamanca; Adriana Ramírez Baracaldo, profesora de Gobierno y Ciencias Políticas de la Universidad EAFIT; y Jesús Prado, periodista de RCN Radio. 

Los panelistas analizaron las claves electorales que han marcado la segunda vuelta de las elecciones en Colombia. Todos concordaron en que estas elecciones han demostrado el desencanto de los colombianos con la política tradicional, que ha terminado por quebrar la excepcionalidad de Colombia en la región. Colombia siempre se había considerado como un país excepcional en la región latinoamericana: era la gran excepción donde no había llegado la izquierda al poder, y también se había caracterizado siempre por una alta abstención. Sin embargo, el candidato izquierdista Gustavo Petro ganó unas elecciones en las que la participación fue muy alta (alrededor del 58%). También es excepcional que una persona vinculada a la izquierda armada haya llegado a la presidencia colombiana, algo que también sucedió en otros países latinoamericanos, como en Brasil con Dilma Rousseff o en Uruguay con José Mujica.  

Esa participación tan alta obedece a una intensa comunicación política en la campaña de ambos candidatos, quienes leyeron el enfado popular contra la política tradicional y supieron dirigir sus mensajes apelando a sectores excluidos y al descontento social que ha ido en aumento en los últimos meses. Asimismo, la apelación a la diversidad, designando dos mujeres afro en la vicepresidencia –Francia Márquez y Marelen Castillo– también jugó un papel fundamental en ambas campañas presidenciales.  

En cuanto a las prioridades del nuevo Gobierno, será necesario dar respuestas a un electorado agotado, así como restaurar la confianza institucional, y hacer reformas en los ámbito laboral, fiscal, seguridad, justicia y pensiones. Cabe destacar, pese a la erosión de la confianza institucional y pese a haber sido cuestionada en numerosas ocasiones en estas elecciones, la Registraduría ha tenido un papel notable tanto en la primera como en la segunda vuelta. Por otro lado, Gustavo Petro también tendrá que calmar los temores de ciertos sectores de la sociedad en relación con la implementación de un posible modelo económico radical. Deberá generar consensos y aunar esfuerzos incluyendo a todos los sectores. Sin embargo, el presidente Petro no tiene mayoría en el Congreso y aún no hay un líder claro de la oposición en Colombia, lo que dificultará la gobernabilidad.  

En el plano internacional, es un momento geopolítico clave, y el escenario latinoamericano actual carece de liderazgo. La región ha cambiado de color político, y más aún si Lula da Silva gana las elecciones en Brasil. Por tanto, el presidente Petro buscará erigirse en líder de la izquierda en América Latina, y fortalecerá las relaciones con países afines ideológicamente en la región, empezando por la revitalización de la Alianza del Pacífico, en la que se encuentran las naciones presididas por Andrés Manuel López Obrador (México), Pedro Castillo (Perú) y Gabriel Boric (Chile), todos ellos líderes de izquierda. Pese a que Gabriel Boric estaba llamado a representar a la izquierda latinoamericana, los retos domésticos finalmente han lastrado sus pretensiones. No obstante, a diferencia del presidente chileno, Gustavo Petro es un político con experiencia muy sólida, y el peso de Colombia en términos demográficos y geográficos, dada su posición central en la región, favorece su liderazgo en la región.  

La cumbre CELAC se celebrará en diciembre en Buenos Aires, y el presidente Joe Biden ha confirmado su asistencia, por lo que Gustavo Petro tendrá unos meses para posicionarse como líder internacional de la izquierda y llegar con respaldo a esa reunión. Colombia ha sido siempre un aliado sólido y constante de Estados Unidos. Aunque no parece que vaya a haber un giro brusco en esta relación, todo apunta a que se apreciarán ciertos cambios con el nuevo Gobierno de Petro.


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